Uno de los principales retos a los que se enfrenta actualmente el euskera es su uso, especialmente en el ámbito del ocio y el ámbito no formal. De hecho, muchas veces el euskera se concibe exclusivamente como una lengua de ámbito formal del centro y se detiene en un segundo plano en la calle, en las amistades o en las actividades de ocio cotidianas. Esta situación entraña un claro riesgo: si la lengua no se utiliza en todos los ámbitos de la vida cotidiana y viva, es difícil que los jóvenes y las familias desarrollen toda su vida en euskera.
El futuro del euskera está en la calle; en nuestras plazas, en nuestros hábitos de ocio, en nuestras actividades culturales y en nuestras relaciones. Y para fortalecerlo hace falta la colaboración y el compromiso de toda la comunidad.
Nuestro objetivo principal: ampliar las posibilidades de vivir en euskera
Uno de los ejes de Lauro Fundazioa es potenciar la promoción y el uso del euskara en el ámbito no formal. La presencia de la lengua en el tiempo libre es determinante para que los y las jóvenes puedan vivir realmente en euskera y, en definitiva, para que se construya una comunidad euskaldun sólida y sostenible.
Por ello, nuestra actividad se basa en la cultura: la cultura nos une, nos inspira y nos ayuda a crear formas de convivencia. A través de la cultura queremos ofrecer a los jóvenes y a las familias oportunidades para disfrutar, compartir y crear en euskera.
La posibilidad de que cualquiera pueda desarrollar toda su vida en euskera influye directamente en la identidad, la confianza y el vínculo con la comunidad. No sólo tenemos que aprender euskara: también tenemos que vivir en euskara. Y esa es la función de la Fundación Lauro: abrir y fortalecer los caminos para vivir en euskera, creando usos reales y naturales en nuestro entorno.
Queremos seguir siendo agentes en el Gran Bilbao: